Friday, September 08, 2006

Avanzaron con autoridad

La belga Justine Henin-Hardenne pasó a la final y definirá el US Open con la rusa María Sharapova, quien venció a la francesa Amelie Mauresmo.

NUEVA YORK (ESPN) - Choque de grandes, duelo de figuras. Así será la definición del US Open, el último Grand Slam del año, ya que la belga Justine Henin-Hardenne, Nº 2 del mundo, venció primero a la serbia Jelena Jankovic y luego la rusa María Sharapova superó muy bien a la francesa Amelie Mauresmo, la líder del circuito.

Henin-Hardenne, ex reina, dio vuelta la historia ante la revelación Jankovic (19ª cabeza de serie) para derrotarla por 4-6, 6-4 y 6-0, luego de ganar los 10 últimos games. "Salí de la nada. Me siento afortunada de estar en la final", afirmó Henin-Hardenne.

En el último Grand Slam del año, Henin-Hardenne logró la hazaña, pocas veces vista en la historia, de llegar a las cuatro finales de los torneos más importantes del mundo en la misma temporada. Fue campeona en Roland Garros y perdió las definiciones de Wimbledon y Australia y su marca es de 25-2.

Henin-Hardenne se convirtió en la primera mujer que llega a la final de los cuatro Grand Slam en un mismo año, desde que la suiza Martina Hingis lo lograra en 1997. Y lo hizo a pesar de cometer 12 faltas dobles, todas en los dos primeros sets.

Después, en un encuentro de trámite muy cambiante y por momentos sorprendente, Sharapova, la Nº 4 del ranking de la WTA y tercera favorita, le ganó merecidamente a Mauresmo por 6-0, 4-6 y 6-0.

Así, Mauresmo se quedó con las ganas de poder obtener tres títulos "Mayors" en 2006, luego de sus conquistas en Australia y Wimbledon, las únicas de esa categoría en su vida.

DE MENOR A MAYOR
De una imagen pálida a la mejor versión. Así fue la transformación que mostró Henin-Hardenne, de 24 años, para vencer a la joven Jankovic y pasar a la final.

Henin-Hardenne, quien ya ganó el Abierto de Estados Unidos en 2003, disfruta de un nuevo gran momento. "No comencé bien el partido, pero nunca perdí el enfoque y ahí estuvo la clave para remontar", declaró tras su segundo choque con Jankovic, de 21 años, para dejar su marca en 2-0.

"A partir del segundo set me centré, me quité la presión y luego creo que hice mi mejor tenis", agregó la talentosa tenista, dueña de un revés suelto a una mano, exquisito y veloz.

Henin-Hardenne, ganadora esta temporada de Roland Garros, dijo que, a pesar del esfuerzo realizado, estaba lista para llegar a la final en plenitud de condiciones físicas. "Es una gran alegría el volver a la final del Abierto y espero hacerlo al ciento por ciento", agregó quien ya acumula cinco coronas de "Mayors" y quien perdió tres finales a lo largo de su carrera.

La segunda preclasificada también superó dolor de espalda y ahora va en busca de su sexto título de Grand Slam. "Espero recuperarme por completo. En la final voy a dar el 200 por ciento", dijo.

Por su parte, Jankovic, quien disputaba su primera semifinal de un Grand Slam, reconoció que había perdido la mejor oportunidad de su carrera para luchar por el título de uno de los cuatro grandes.

"Tuve el partido en mis manos y perdí el control. No creo que ella me haya ganado, sino que yo he perdido el partido", contó desilusionada.

Igualmente, el saldo que le dejó este certamen a Jankovic fue altamente favorable, ya que ganó cinco partidos seguidos y, por primera vez en su corta carrera, logró tres triunfos seguidos sobre rivales top-ten, porque venció a la checa Nicole Vaidisova y a las rusas Svetlana Kuznetsova y Elena Dementieva.

Con ventaja de 4-2 en el segundo set y a un punto de ganar el game, comenzó a discutir con el árbitro Enric Molina, quien determinó que su primer saque fue malo. "¿Lo viste?", le preguntó la serbia un par de veces. Molina contestó que sí y le aseguró: "No te voy a mentir".

"No soy una máquina", agregó el árbitro. Molesta, Jankovic no protestó la decisión con repetición instantánea y cometió doble falta. Después de eso, Henin-Hardenne se encargó del resto.

"Yo estaba un poco nerviosa al principio del partido. Me presionó mucho. Pude sentir que ella estaba muy motivada y yo no tenía un buen ritmo", dijo Henin-Hardenne. "Es el tipo de partido que yo hubiera perdido hace dos o tres años", remató.

REGRESO CONTRA LA REINA
Desde que se coronó en Wimbledon 2004, Sharapova tenía marca de 0-5 en semifinales de Grand Slam y llegó a este partido sin triunfos en tres duelos con Mauresmo. La rusa marcó la pauta desde el inicio, con sus poderosos disparos desde la línea de fondo.

Sharapova bajó un poco la intensidad en el segundo set, pero en el resto del partido ofreció una clase magistral con una rara blanqueada. Fue la primera vez en la era de los Abiertos, que comenzó en 1968, que una semifinalista femenina pierde dos sets sin puntos en este torneo.

Y Mauresmo no era cualquier oponente: aparte de ser la número uno del mundo, la francesa ganó el Abierto de Australia y Wimbledon de este año y por eso había llegado como principal favorita a Estados Unidos.

Henin-Hardenne y Sharapova se enfrentaron en cinco ocasiones como profesionales, con ventaja de 4-1 para la belga. "No me preocupa mi próxima rival, lo único que siento es una gran alegría por el triunfo conseguido ante Mauresmo", declaró Sharapova, de 19 años. "Es uno de los momentos más felices de mi carrera y estoy lista para luchar por el título", agregó.

Sharapova reconoció que había pasado mucho tiempo sin volver a estar en una final, pero la del Abierto la iba a disfrutar como algo "muy, muy especial".

En otra situación está Mauresmo. "No tengo mucho que decir. Simplemente, las cosas no me salieron bien en el primer y tercer set y sólo encontré mi ritmo y concentración en el segundo, cuando logré ganarlo", comentó la gala. Su derrota dejó a Henin-Hardenne sin la posibilidad de vengarse de la francesa, quien le había ganado en las finales de Australia y Wimbledon.

El partido, que duró una hora y 35 minutos, dejó a Sharapova con un 78 % de acierto con el primer saque y 20 golpes ganadores, por 24 errores no forzados. Mientras que Mauresmo se quedó con el 66 % de acierto de su primer servicio, pero metió sólo 10 winners con 38 errores no forzados y logró 11 tantos en 19 subidas a la red.

"No hay ninguna duda que no hice un buen partido y ahora mismo no sabría decir los motivos de lo que sucedió, tal vez nunca me encontré a gusto en la cancha", dijo la Nº 1 del ranking.

Todo lo contrario de lo que le sucedió a la vendedora de imagen rusa, quien -aparte de su grito constante cada vez que golpeaba a la pelota- estuvo siempre mucho más centrada. Y aprovechó al máximo todos los regalos que le hizo la antigua Mauresmo, que nada tuvo que ver con la ganadora de la Copa Masters 2005, el Abierto de Australia y Wimbledon de este año.



Arquitectura y Diseño

0 Comments:

Post a Comment

<< Home