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Sonriente y sin gestos arrogantes, Lleyton Hewitt anticipó la serie ante Argentina. El capitán del equipo local no confirmó al segundo singlista.
BUENOS AIRES (ESPN) - No hubo tensión ni incomodidad. No hubo gestos altaneros ni palabras provocativas. Después de la extensa polémica sobre las idas y vueltas de Lleyton Hewitt para venir a Buenos Aires, el tenista australiano más esperado habló por primera vez desde su llegada a la Argentina y lo hizo en un clima distendido y cordial.
El símbolo de ese contraste que resultó sobre las expectativas negativas previas de Hewitt fue el entrenamiento matunino, presenciado por miles de alumnos de escuelas de Buenos Aires, que mostraron su respeto y admiración hacia el ex número uno del mundo, quien terminó saludando y obsequiando pelotitas a los chicos.
"Desde que llegué me trataron extraordinariamente bien. Estoy muy contento de estar acá. Todo lo que se dice es más ruido que lo que pasa en realidad", expresó el mejor jugador del equipo de John Fitzgerald que enfrentará a la Argentina desde el próximo viernes 22 de septiembre en el estadio del Parque Roca, que albergará a 14 mil personas.
"Decidí jugar porque me encontraba bien físicamente y porque desde 1999 que participo de la Copa Davis y para mí es un honor representar a mi país", reconoció el actual 19° del ranking, quien aprovechó para minimizar la polémica sobre sus temores por la seguridad en Argentina: "Vine con dos custodios que paga la Federación Australiana y que en varias oportunidades me acompaña por el circuito. Eso es todo".
Sobre las chances del equipo australiano en la serie, sostuvo: "Es muy difícil jugar de visitante, pero venimos a ganar. La última vez nosotros éramos los favoritos (cuartos de final de 2005) y ganaron ellos. Esta vez puede pasar lo mismo".
A propósito de los dichos de David Nalbandian, quien sostuvo que su presencia no cambiaba las chances de Australia, Hewitt respondió: "Yo espero que mi presencia sí haga diferencias, de otra manera, no me hubiese subido al avión. Trajimos el mejor equipo posible, esperemos dar la sorpresa".
Al ser consultado por sus antecedentes de mal comportamiento y de ser conocido como "el niño malo" del tenis, el número uno de Australia aseguró: "Cada vez que juego pongo lo mejor de mí y trato de darme confianza. El problema es que algunos lo malinterpretan".
Por su parte, el capitán australiano, John Fitzgerald, expresó su respeto hacia Argentina: "Es un equipo muy bueno al que le gusta jugar Copa Davis, pero el nuestro es un muy buen equipo y tiene a tres de los integrantes con que ganamos la última copa en 2003".
ARGENTINOS CONFIADOS
El capitán Alberto Mancini no adelantó quién será el segundo singlista que acompañará a David Nalbandian en el primer día de la serie: "Hoy por la noche se los comunicaré a los jugadores y el miércoles o el jueves lo haremos público".

"La presencia de Hewitt cambió la visión que teníamos del equipo y ahora cada punto va a ser importante", comentó el capitán.
A propósito de la participación de Hewitt, David Nalbandian sostuvo: "La serie va a ser más dura, pero tampoco tanto. Les ganamos en Australia y ahora les vamos a ganar acá".
"Nadie es amigo de Hewitt y no me preocupa para nada lo que diga. Su presencia en el equipo va a hacer la serie un poco más dura, pero tampoco cambiará tanto", aseguró Nalbandian.
"La victoria en Australia (el año pasado, por los cuartos de final) fue significativa no sólo para mí, sino también para todo el equipo", agregó el líder argentino.
Cuando se le preguntó si no tenía un exceso de confianza o una subestimación de los australianos, Nalbandian respondió que "cualquier equipo que viene acá sabe que jugando bien, Argentina es un equipo muy fuerte".
"Más que presionados, diría que sentimos que esta es una oportunidad única de ganar y pasar a la final. Va a ser muy lindo estar adentro con el estadio lleno. La gente va a ser respetuosa, mucho más que la gente que nos recibe a nosotros cuando nos toca jugar afuera", sostuvo.

Arquitectura y Diseño
BUENOS AIRES (ESPN) - No hubo tensión ni incomodidad. No hubo gestos altaneros ni palabras provocativas. Después de la extensa polémica sobre las idas y vueltas de Lleyton Hewitt para venir a Buenos Aires, el tenista australiano más esperado habló por primera vez desde su llegada a la Argentina y lo hizo en un clima distendido y cordial.El símbolo de ese contraste que resultó sobre las expectativas negativas previas de Hewitt fue el entrenamiento matunino, presenciado por miles de alumnos de escuelas de Buenos Aires, que mostraron su respeto y admiración hacia el ex número uno del mundo, quien terminó saludando y obsequiando pelotitas a los chicos.
"Desde que llegué me trataron extraordinariamente bien. Estoy muy contento de estar acá. Todo lo que se dice es más ruido que lo que pasa en realidad", expresó el mejor jugador del equipo de John Fitzgerald que enfrentará a la Argentina desde el próximo viernes 22 de septiembre en el estadio del Parque Roca, que albergará a 14 mil personas.
"Decidí jugar porque me encontraba bien físicamente y porque desde 1999 que participo de la Copa Davis y para mí es un honor representar a mi país", reconoció el actual 19° del ranking, quien aprovechó para minimizar la polémica sobre sus temores por la seguridad en Argentina: "Vine con dos custodios que paga la Federación Australiana y que en varias oportunidades me acompaña por el circuito. Eso es todo".
Sobre las chances del equipo australiano en la serie, sostuvo: "Es muy difícil jugar de visitante, pero venimos a ganar. La última vez nosotros éramos los favoritos (cuartos de final de 2005) y ganaron ellos. Esta vez puede pasar lo mismo".
A propósito de los dichos de David Nalbandian, quien sostuvo que su presencia no cambiaba las chances de Australia, Hewitt respondió: "Yo espero que mi presencia sí haga diferencias, de otra manera, no me hubiese subido al avión. Trajimos el mejor equipo posible, esperemos dar la sorpresa".
Al ser consultado por sus antecedentes de mal comportamiento y de ser conocido como "el niño malo" del tenis, el número uno de Australia aseguró: "Cada vez que juego pongo lo mejor de mí y trato de darme confianza. El problema es que algunos lo malinterpretan".
Por su parte, el capitán australiano, John Fitzgerald, expresó su respeto hacia Argentina: "Es un equipo muy bueno al que le gusta jugar Copa Davis, pero el nuestro es un muy buen equipo y tiene a tres de los integrantes con que ganamos la última copa en 2003".
ARGENTINOS CONFIADOS
El capitán Alberto Mancini no adelantó quién será el segundo singlista que acompañará a David Nalbandian en el primer día de la serie: "Hoy por la noche se los comunicaré a los jugadores y el miércoles o el jueves lo haremos público".

"La presencia de Hewitt cambió la visión que teníamos del equipo y ahora cada punto va a ser importante", comentó el capitán.
A propósito de la participación de Hewitt, David Nalbandian sostuvo: "La serie va a ser más dura, pero tampoco tanto. Les ganamos en Australia y ahora les vamos a ganar acá".
"Nadie es amigo de Hewitt y no me preocupa para nada lo que diga. Su presencia en el equipo va a hacer la serie un poco más dura, pero tampoco cambiará tanto", aseguró Nalbandian.
"La victoria en Australia (el año pasado, por los cuartos de final) fue significativa no sólo para mí, sino también para todo el equipo", agregó el líder argentino.
Cuando se le preguntó si no tenía un exceso de confianza o una subestimación de los australianos, Nalbandian respondió que "cualquier equipo que viene acá sabe que jugando bien, Argentina es un equipo muy fuerte".
"Más que presionados, diría que sentimos que esta es una oportunidad única de ganar y pasar a la final. Va a ser muy lindo estar adentro con el estadio lleno. La gente va a ser respetuosa, mucho más que la gente que nos recibe a nosotros cuando nos toca jugar afuera", sostuvo.

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