Monday, January 22, 2007

Emociones divididas

Fernando González y Rafael Nadal pasaron a los cuartos de final del Abierto de Australia, mientras que David Nalbandian perdió y quedó eliminado.


MELBOURNE (ESPN) - Latinoamérica tuvo un gran motivo para festejar en el arranque de la segunda semana, ya que el chileno Fernando González se metió en los cuartos de final del Abierto de Australia. Pero la alegría no fue completa, ya que al mismo tiempo el argentino David Nalbandian quedó eliminado. Además, ganó sufriendo el español Rafael Nadal.

González, el 10º favorito, jugó un partido impecable ante el estadounidense James Blake (5º), a quien derrotó por 7-5, 6-4 y 7-6 (7-4).

En cambio, Nalbandian, el 8º cabeza de serie, no pudo con el alemán Tommy Haas (12º), quien se impuso por 4-6, 6-3, 6-2 y 6-3. Así, el argentino, semifinalista en Melbourne en 2006, perderá un lugar entre los 10 primeros del ranking mundial.

El que festejó y sufrió fue Nadal, el Nº 2 del mundo y doble campeón de Roland Garros, ya que se recuperó de una desventaja de 1-2 en sets para superar al joven escocés Andy Murray (15º) por 6-7 (3-7), 6-4, 4-6, 6-3 y 6-1.

Precisamente, González y Nadal se verán las caras en los cuartos de final, en un duelo de estilos que promete ser muy emotivo y electrizante.

LA VICTORIA DEL CHILENO
González es el segundo chileno de la historia en alcanzar los cuartos de final del primer Grand Slam del año. Su compatriota Marcelo Ríos lo había logrado en 1998, cuando llegó a la final y cayó contra el checo Petr Korda.

El primer set fue muy peleado, con intercambios de tremenda potencia. González rompió el saque de Blake en el séptimo juego y el americano hizo lo propio en el siguiente. En el noveno, Blake salvó tres puntos de set para ponerse 5-4 adelante.

En el décimo juego fue González quien salvó tres puntos de set para igualar 5-5 y en el undécimo quebró el servicio de Blake para inmediatamente mantener el suyo con autoridad y adjudicarse el set.

El segundo capítulo fue bastante similar en intensidad al primero. Blake se adelantó rompiendo el saque de González en el tercer juego, pero el chileno quebró el del estadounidense en el séptimo y mantuvo el suyo en el octavo para igualar 4-4.

De ahí en adelante, González fue el dominador, rompiendo una vez más el saque de Blake en el noveno, con un revés espectacular, y cerrando el set en el décimo, otra vez, con gran autoridad.

Y en el tercero, cuando parecía que González, tras romper el saque de Blake en el primer game, se quedaría con el parcial y la victoria, el estadounidense aprovechó algunos errores del chileno para obligar el desempate, después de salvar dos puntos de partido en el noveno juego.

Blake, de 27 años, sufrió así otra decepción en un torneo de Grand Slam. El estadounidense nunca logró pasar de los cuartos de final durante 20 participaciones en los torneos principales.

Comenzó esta temporada confiado, luego que refrendó su título en el torneo de Sydney. González salió de predicamentos gracias a sus aces y recetó a su rival una serie de tiros de derecha para mantenerlo en el fondo de la cancha.

El chileno, de 26 años, tuvo algunos problemas en el cierre, al desperdiciar dos match-points, cuando Blake estaba sacando. Sin embargo, el sudamericano dominó el desempate, al obtener dos miniquiebres antes de resolver el encuentro con el 18º ace.

Prevaleció entonces la solidez del saque de González, quien se adjudicó la definición y logró un lugar en cuartos de final, donde deberá medir fuerzas con el siempre exigente Nadal, finalista de Wimbledon 2006.

LA CAIDA DEL ARGENTINO
Haas mantuvo su dominio ante Nalbandian, semifinalista de 2006, al ganarle por tercera vez y eliminarlo en los octavos de final del Abierto de Australia.

Esta derrota dejó al tenis argentino sin el último de sus representantes en el cuadro de Melbourne y dejó afuera a Nalbandian de los diez primeros del mundo, ante el acoso de Haas, el checo Tomas Berdych y Murray.

Con la caída ante Haas, Nalbandian saldrá del top-ten después de un año y dos meses de permanencia en la elite. Al estancarse en los octavos de final y no poder defender los puntos del año anterior en Australia, donde llegó hasta las semifinales, el cordobés caerá en el escalafón mundial.

Nalbandian era el último argentino que había resistido de los nueve que comenzaron este año el primer "grande" de la temporada. Esta representación había sufrido las bajas prematuras de José Acasuso (27º) y Agustín Calleri (30º), pero la resolución de Nalbandian para seguir adelante lo mantenía vivo.

El campeón de la Copa Masters 2005 había superado dos encuentros complicadísimos en las rondas anteriores, al levantar dos puntos de partido ante el serbio Janko Tipsarevic y otros tres a continuación contra el francés Sebastien Grosjean, para vencer en cinco sets en ambos.

Su habilidad, a pesar de sus problemas de tendinitis en la rodilla derecha, había quedado probada, pero ante el juego de Haas, quien le había ganado en 2002 en Munich y en 2005 en París Bercy, no pudo mantenerla.

El alemán basó todo su juego en sus golpes ganadores, 56 en total, con 16 aces entre ellos. Rompió seis veces el saque de Nalbandian y lo perdió únicamente en dos ocasiones.

"He visto lo que él pudo hacer en el último par de semanas", indicó Haas sobre su rival. "Por lo tanto, me alegra la forma en la que jugué hoy... Fue realmente buena", agregó.

El argentino reconoció que le faltó energía, después de librar dos encuentros agotadores de cinco sets. "Sí, me afectó un poco, quizás, sobre todo en la rodilla. Me pareció que no podía apoyarla como quería", admitió. "Me sentí bien al comienzo, pero luego comencé a sentir más el dolor. Pensé que podría moverme bien, pero no pude", remató.

Haas sumó así la tercera victoria sobre el jugador sudamericano y se enfrentará en cuartos contra el ruso Nikolay Davydenko (3º), quien superó a Berdych (13º) por 5-7, 6-4, 6-1 y 7-6 (7-5).

EL ESPAÑOL CORRIO MUCHISIMO
Nadal impuso su mayor experiencia ante Murray y, en un alarde de sangre fría, lo venció después de tres horas y 51 minutos. Ahora se enfrentará con González, quien les había deseado un partido largo y agotador al español y a Murray. Seguramente, quedó satisfecho.

"Ha sido muy duro. Murray es un gran jugador y seguro que a final de año estará en la Copa Masters. Hoy ha sido muy emocional para mí. El jugó con una gran táctica, bajo, lento, rápido", apuntó el español.

González triunfó en dos de las tres ocasiones en las que se enfrentó con Nadal. De momento, dos españoles lucharán en cuartos, por primera vez desde 1997 cuando tres de ellos alcanzaron esa ronda: Félix Mantilla, Albert Costa y Carlos Moyá.

Brad Gilbert, entrenador de Murray y antes de los estadounidenses Andy Roddick y Andre Agassi, entre otros, planificó a la perfección el partido. Inculcó a su jugador que destrozase el ritmo del español con dejadas y cortos intercambios, para que Murray no se desgastase y a la vez impidiera que el de Manacor tomara confianza.

Murray lo puso en práctica con acierto y además sacó de forma excepcional, consiguiendo 15 aces y una velocidad máxima de 218 kilómetros por hora. Lo que no contaba era con la fe ciega de Nadal y su carácter indestructible, en un día en el que su saque le abandonó en varios momentos.

Perder contra Murray hubiera supuesto una gran oportunidad perdida para Nadal, quien aunque tiene ahora a González ha visto como su parte del cuadro se le abrió con la derrota de una de sus "bestias negras", el checo Tomas Berdych, a quien Nadal le ganó en Shangai.

Todo podía haber cambiado si Nadal, quien tuvo el primer set en su mano cuando dispuso de un punto para hacer suya esa manga, con 6-5, lo hubiera ganado, pero Murray colocó un buen servicio y luego abortó la situación con una derecha ganadora.

En el desempate, el discípulo de Brad Gilbert colocó cuatro saques directos, demasiada ventaja, para hacerse con este juego corto, por 7-3, ganando además las dos reclamaciones que hizo por medio del "Ojo de Halcón".

El mejor Murray aparecía entonces, pleno de detalles de gusto e inteligencia en la pista, atrayendo a Nadal a la red para superarle después. El escocés se colocó con 4-1 y cuando se deleitaba con una volea alta de revés, sufrió un pinchazo en el costado izquierdo que aparentemente le tuvo a mal traer durante los juegos siguientes, pero no llamó al médico y tampoco le impidió seguir luchando.

Nadal rebajó diferencias y en una gran reacción ganó cinco juegos consecutivos para llevarse el segundo set en 50 minutos. Pero en el tercero, de nuevo Murray entró en acción y volvió a tomar la delantera (3-1). La igualada de Nadal 3-3 sirvió para acallar al público de la Rod Laver Arena que apoyaban mayoritariamente al escocés.

El español dispuso en el noveno juego de tres puntos de ruptura que hubieran sido vitales. Pero el saque de Murray volvió a anularlos y por contra Nadal cedió el suyo a continuación.

Con dos sets a uno a favor, Murray no supo atar el partido. Tuvo cinco puntos de ruptura en el cuarto juego, pero la garra de Nadal los salvó. Luego, en el quinto, el despegue del zurdo español fue arrollador hasta situarse con 5-0 y confirmar en el séptimo su gran victoria, sellando con un beso en la pista su gran triunfo.



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