Los argentinos Calleri y Cañas se enfrentarán en una de las semifinales del ATP de Barcelona; en la otra, los españoles Nadal y Ferrer.
BARCELONA (ESPN) - Los argentinos Agustín Calleri y Guillermo Cañas y los españoles Rafael Nadal y David Ferrer avanzaron a las semifinales del torneo ATP de Barcelona, el tradicional Conde de Godó, que reparte 900.000 dólares en premios y se juega en canchas de arcilla.
UN GRAN PARTIDOFerrer (5°) vengó a su compatriota Carlos Moyá, al derrotar a su verdugo, el argentino David Nalbandian (4°), a quien lo fulminó por 7-6 (7-5) y 6-2 en una hora y 25 minutos de juego, para meterse por primera vez en la penúltima ronda de este torneo.
El alicantino, sin embargo, no la tuvo fácil en el primer set. Ni su adversario ni él dispusieron de una sóla pelota de ruptura, por lo que la primera manga tuvo que resolverse en el desempate.
Un Ferrer más centrado se llevó el desempate por 7-5 y Nalbandian, quien por entonces ya empezaba a 'pelearse' con su raqueta -la estampó contra el polvo en más de una ocasión-, pareció esfumarse del partido.
El español logró en el primer juego del segundo set lo que no había logrado durante toda la manga inicial: romper el saque de su adversario. A partir de ahí, la figura de Ferrer se fue agrandando en la misma proporción que menguó la de Nalbandian, dominado en cada punto y enojado cada vez que una derecha suya no pasaba la red.
Otra ruptura del ganador en el sexto juego del segundo parcial decantó definitivamente el set a su favor, que cerró con su saque (6-2) para llevarse el partido y enviar para casa al cuarto favorito del torneo.
PASO SIN JUGARWilly Cañas, el 12º cabeza de serie, se clasificó para las semifinales, sin siquiera disputar su partido contra Nikolay Davydenko, ya que el ruso se retiró del torneo por lesión.
Davydenko, segundo favorito, acabó muy castigado su encuentro del día previo ante el italiano Filippo Volandri, a quien venció tras dos durísimos desempates y el viernes ya no salió a la pista central.
Cañas, quien afronta una gran recuperación en estos ocho meses desde que regresó al circuito, luego de 15 fuera del circuito ATP por una sanción por doping, tendrá como adversario el sábado en una semifinal a Calleri.
Por lo tanto, la definición del domingo asegura la presencia de un local, Nadal o Ferrer, contra un argentino, Cañas o Calleri.
Cañas irá en búsqueda de su tercera final de la temporada (ganó en Costa do Sauípe y perdió en el Masters Series de Miami), en tanto que Calleri tratará de llegar a su primera final (hasta aquí sus mejores resultados fueron las semifinales de Auckland y Acapulco).
LUCHO DEMASIADO
Nadal, Nº 2 del mundo, sudó para alcanzar la 70ª victoria consecutiva en canchas lentas, por culpa del italiano Potito Starace, quien puso al español en más aprietos de los previstos, hasta que definió por 6-2 y 7-5.
Starace, 65º del ranking ATP, llegaba a su cita con el español repleto de confianza, después de haber dejado por el camino al estadounidense Sam Querry, a su compatriota Simone Bolelli y al argentino Juan Ignacio Chela (8°).
Ante todos ellos mantuvo un buen nivel de juego, el mismo exhibido en sus dos últimos torneos: Napoles, donde logró el título, y Valencia, donde perdió la final ante el español Nicolás Almagro.
En la pista central del Real Club de Tenis Barcelona, el italiano no defraudó e incluso superó las expectativas de todos aquellos que no lo habían visto jugar y que sólo lo conocían por su peculiar nombre de pila.
Starace perdió el primer set en 35 minutos por 6-2, pero ofreciendo buenas sensaciones. No se amilanó ante Nadal -pecado mortal que cometieron los dos anteriores rivales del manacorense, Kristof Vliegen y Thomas Johansson, quienes salieron derrotados antes de jugar- y rindió al límite de sus posibilidades, pero aún así no bastó.
Con un servicio correcto y un golpe paralelo de derecha más que efectivo, Starace hizo algunos puntos meritorios, subió con criterio a la red, arriesgó cuando fue necesario y tuvo cuatro bolas de 'break', algo de lo que, hasta ahora, no había gozado ningún rival de Nadal, intratable con su servicio.
El italiano llegó a romper el saque del español, cuando éste ya sacaba con 5-4 para ganar el partido, pero volvió a perder el suyo en el siguiente juego.
Pese a todo, Starace prolongó el choque hasta el 7-5, mantuvo a Nadal una hora y 42 minutos en la pista y se fue del torneo consciente de que ha sido el único jugador que, hasta ahora, ha incomodado al número dos mundial en su carrera por ganar su tercer Godó consecutivo.
El italiano probablemente hizo uno de los mejores partidos de su carrera, pero eso ni siquiera le sirvió para arañarle un set al 'rey de la tierra', lo que no resta méritos a su intento de gesta.
Lo que pasa es que, para ganarle a Nadal, no sólo hay que jugar al ciento por ciento, sino esperar además que el español no tenga un buen día y, como dicen sus rivales, Nadal nunca tiene días malos.
El español se enfrentará en semifinales a su compatriota Ferrer, en un duelo que promete. Si Nadal se mete en la final, superará por fin al suizo Roger Federer en la Carrera de Campeones -clasificación que sólo mide los resultados de la temporada en curso- un nuevo reto para seguir ganando a falta de rivales que realmente le hagan sombra sobre el polvo de ladrillo.
MAS INSPIRADO QUE NUNCACalleri, el 15º preclasificado, venció con gran autoridad al español Oscar Hernández por 6-0 y 6-3, en un partido que solamente duró 59 minutos.
El primer juego ya fue un aviso de lo que sería el encuentro, con un Hernández muy nervioso y sin respuestas a los golpes de Calleri, muy seguro desde la línea de fondo y con un servicio que dejó sin opciones al barcelonés desde el primer momento.
Después de lograr romperle el saque a su rival en el primer juego, el tenista sudamericano se puso con 2-0 a su favor al dejar en blanco al español, sin ninguna capacidad de reacción.
Calleri logró su segundo 'break' en el tercer juego y dejó sentenciado el primer set, encadenando otros tres juegos consecutivos para cerrarlo en tan sólo 25 minutos.
Hernández pareció más centrado y confiado en el inicio del segundo set, del que se llevó el primer juego. Pero fue sólo un espejismo, ya que el argentino logró quince puntos seguidos, que significaron ganar dos veces con su servicio a favor y hacerle otro 'break' a Hernández.
El catalán sacó su orgullo en el quinto juego, con un 0-40 adverso, para conseguir cinco puntos consecutivos y ponerse 3-2 abajo en el marcador.
Sin embargo, Hernández ya no tuvo capacidad de reacción, pues volvió a perder su servicio en el noveno juego gracias a un espectacular derechazo de Calleri, que en 59 minutos cerró su pase a semifinales por primera vez en sus siete participaciones en el torneo barcelonés.
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