El final del Internationali d'Italia merecía ser como fue: una obra maestra de calidad y emoción. Todo indicaba que así sería, dado el encuentro entre los dos mejores tenistas de la actualidad. El número uno, el suizo Roger Federer, produjo, tal vez, la mejor actuación en canchas lentas de su carrera. Llevó al rey del polvo de ladrillo, el español Rafael Nadal (2), al máximo de sus posibilidades. En el quinto set, sacando 3-1, Federer tuvo una gran chance de sacar amplia ventaja con facilidad, al llegar al 40-15. Pero el mallorquín se esforzó al máximo, sabiendo que, de ceder, el partido se le podía escapar de las manos y estuvo dos veces a un punto de quebrar. No lo consiguió, pero dio señales de todo lo que aún restaba.
Los dos primeros sets fueron sendos tie breaks. Uno para cada uno. A partir de allí, el dominio cambió de mano en forma constante y, por eso, lo desparejo en el score. Nadal se situó dos sets a uno, ganando el tercero por 6-4, pero Federer no se amilanó y, con total contundencia, se quedó con el cuarto por 6-2.
En el quinto, Federer quebró prematuramente y logró una ventaja de 4-1. Nadal ganó su saque y, en el séptimo game, Federer desperdició la chance y perdió en ventaja el suyo. El español sirvió e igualó en cuatro games. Así siguieron con sus servicios hasta el 6-5 para el suizo, donde, con el saque de Nadal, llegó a tener dos match points. El español lo resolvió, tras dos errores del número uno, y obligó al tercer tie break del partido.
Esa definición rápida también tuvo condimentos increíbles, con algunas pelotas dudosas discutidas por Federer y Nadal corriendo como si fuera el primer minuto de juego. Federer consiguió un mini quiebre (3-1 y su saque), pero, nuevamente, el corazón del español lo hizo recuperar pelotas prácticamente perdidas. Sacó Nadal 2-3, volvió a quebrar Federer, quien se colocó 5-3 y su servicio. Allí dejó un drive en la red, para que el drama deportivo continuara vivo en el Foro Itálico. En el siguiente punto, match point para Nadal y otro saque del suizo no aprovechado. Todo terminó, luego de 5 horas y 5 minutos.
Nadal buscaba igualar la racha del argentino Guillermo Vilas (53 partidos ganados de manera consecutiva, en la temporada 1977) y lo logró. Ahora, cuando enfrente al alemán Tommy Haas, en la primera rueda del ATP Masters Series de Hamburgo, se verá si puede superarlo.
Previa
El número uno contra el número dos. El suizo Roger Federer (1) intentará frenar la racha consecutiva de partidos ganados sobre canchas lentas del español Rafael Nadal (2). En la final del Abierto de Italia, que se disputa en Roma, al mejor de cinco sets, el enfrentamiento entre los mejores jugadores de la actualidad puede resultar histórico.
Si gana Nadal, habrá defendido con éxito el título logrado en 2005 e igualado la marca que el argentino Guillermo Vilas consiguió en 1977, de 53 partidos seguidos. Si el triunfo corresponde a Federer, será la ratificación de sus avances sobre este tipo de superficie, en su búsqueda por lograr el título que le falta: Roland Garros.
El historial entre ambos, curiosamente, lo domina con claridad el español, con cuatro victorias en cinco enfrentamientos. El último encuentro fue este mismo año, en el ATP Masters Series de Monte Carlo, donde Nadal ganó en cuatro sets. Antes, también en 2006, el triunfo de mallorquín fue en el cemento de Dubai, por 2-6, 6-4, 6-4. El año pasado, en el abierto francés, Nadal le ganó en las semifinales, en cuatro parciales. Federer obtuvo su única victoria en la final de Miami 2005, aunque en un agónico quinto set.
Fuente: ATPtennis.com