Por el premio mayor
El suizo Roger Federer batió al español Rafael Nadal y el estadounidense James Blake al argentino David Nalbandian y mañana definirán el título de campeón en la final del Masters de Shanghai.

SHANGHAI (EFE) - La magia de Roger Federer y los eléctricos golpes de James Blake chocarán el domingo en la final de la Copa Masters de Shanghai, tras deshacerse el suizo del español Rafael Nadal y el estadounidense del argentino David Nalbandian, defensor del título.
Federer cerró el último duelo oficial con Nadal esta temporada, al vencerle por 6-4 y 7-5, en una hora y 57 minutos. Blake, el primer afroamericano desde Arthur Ashe en 1978 que alcanza la final del Masters, acabó con la resistencia de Nalbandian con un 6-4 y 6-1, en 76 minutos.
El duelo final entre ambos aparece totalmente descompensado a favor del europeo, quien en cinco ocasiones, todas, salió ganador. Empezó su serie en Montecarlo y Basilea en 2002 y luego en el Abierto de Australia, Cincinnati y Abierto de Estados Unidos en 2003, esta última en la que sí apretó a Federer duramente.
Nadal tendrá que esperar para convertirse en el quinto jugador español que dispute una final del Masters, después de Manuel Orantes -campeón- en Houston en 1976, del duelo por el título entre Alex Corretja -campeón- y Carlos Moyá en Hannover en 1998 y de la última, perdida por Juan Carlos Ferrero ante el australiano Lleyton Hewitt, en Shanghai en 2003.
Al ceder contra Federer, Nadal también dejó escapar un nuevo apunte biográfico en su palmarés: ser el segundo novato en el Masters que alcanza la final, desde que lo hiciera el francés Sebastien Grosjean en Sydney en 2001 ante Hewitt. El galo era el único que lo había logrado hasta el momento, pero Blake sí que no desaprovechó la oportunidad para imitarlo.
El final de temporada dio un vuelco significativo. Si en Dubai Rafael Nadal abrió la racha de cuatro victorias sobre Federer en finales (Montecarlo, Roma y Roland Garros), la continuación, por lógica técnica, ha correspondido al suizo, con triunfos en la de Wimbledon y en las semifinales de Shanghai. Total, 6-3 para Nadal en el general de duelos y 4-2 en esta sesión.
La ventaja española podría haberse incrementado, si en la primera semifinal en el Qi Zhong Stadium, Nadal hubiera dado el giro definitivo al partido, en el quinto juego del segundo set. Como él acostumbra, hubiera provocado el pánico en Federer, de haberle arrebatado su servicio.
Curiosidades del genial jugador suizo, cuando se ve contra las cuerdas, como le sucedió contra Andy Roddick en la primera fase, a quien levantó tres bolas de partido. El número uno del mundo suelta más el brazo, incluso más que cuando va ganando y ahí se ve su raza de campeón.
Federer comenzó arrollador, no obstante. Con un arranque de esos que apabullan a cualquier rival y con una efectividad casi galáctica. Así, sus tres saques directos en el primer juego de partido sirvieron para dejar en claro sus intenciones. Quería golpear duro la moral de español desde los inicios y noquearle cuanto antes, para que Nadal no pusiera en práctica su conocida y eléctrica reacción.
El suizo lo consiguió a medias, porque dispuso de dos bolas para ponerse 4-0, lo que hubiera sido un golpe casi demoledor. No lo logró, porque el de Manacor sabe de sobra como jugarle al helvético. No se arruga y, aunque se vio dominado por 5-2, realizó dos juegos espectaculares, que ganó en blanco, para intimidar al suizo 5-4. No obstante, Nadal no pudo continuar con ese arranque vital y cedió el servicio a continuación, para entregar el set en un intercambio de 27 golpes, que al final cayó del lado de Federer.
El español resistía como podía ante el mejor Federer de la historia, como él mismo se había descrito a su llegada a Shanghai, donde el pasado año fue derrotado en la final por el argentino David Nalbandian.
Este 'precalentamiento' sirvió para animar a Nadal, quien no se dejó intimidar por el espectacular despliegue del suizo en el primer set. El de Manacor disfrutó de un punto de ruptura en el quinto juego, pero lo dejó escapar y ahí se acabaron ya sus oportunidades.
Los últimos juegos del encuentro fueron los más apasionados, con los 15.000 espectadores del Qi Zhong Stadium prendados del duelo. Nadal, sin poder colocar su primer saque, salvó dos bolas de partido en el décimo game y parecía capaz de alcanzar el desempate, pero en el duodécimo reapareció de nuevo un genial Federer, con un formidable revés. Y el tercer 'match point' fue esta vez suficiente.
Así, el suizo se mantiene este año invicto en la Copa Masters y, si mañana gana en la final, se llevará un total de 1.520.000 dólares y sumará su duodécimo título esta temporada, para terminar por tercer año consecutivo ganando al menos 11 títulos, lejos aún del record del argentino Guillermo Vilas, con 16 en 1977, pero con un total de 45, sobrepasando al austríaco Thomas Muster y a dos del australiano Rod Laver.
Blake fue el último jugador en lograr su plaza para la Copa Masters de Shanghai, pero supo aprovechar al máximo esta oportunidad y el domingo retará a Federer, a quien desafió al máximo en su último enfrentamiento en cuartos de final de Flushing Meadows este año por 7-6, 6-0, 6-7 y 6-4.
El estadounidense se despegó de Nalbandian a partir del décimo juego del primer set, cuando confirmó su segundo punto, para hacerse con este parcial. El argentino había salvado el primero con una genialidad, pero luego el resto de Blake, terrorífico en ese aspecto, le dejó inmóvil sobre la pista.
El jugador neoyorquino se hizo en total con seis juegos consecutivos, para colocarse con 4-0 y luego 5-1 y servicio. Nalbandian tuvo una bola de ruptura en ese juego, pero Blake la anuló para apuntarse su saque y una emotiva victoria.

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SHANGHAI (EFE) - La magia de Roger Federer y los eléctricos golpes de James Blake chocarán el domingo en la final de la Copa Masters de Shanghai, tras deshacerse el suizo del español Rafael Nadal y el estadounidense del argentino David Nalbandian, defensor del título.
Federer cerró el último duelo oficial con Nadal esta temporada, al vencerle por 6-4 y 7-5, en una hora y 57 minutos. Blake, el primer afroamericano desde Arthur Ashe en 1978 que alcanza la final del Masters, acabó con la resistencia de Nalbandian con un 6-4 y 6-1, en 76 minutos.
El duelo final entre ambos aparece totalmente descompensado a favor del europeo, quien en cinco ocasiones, todas, salió ganador. Empezó su serie en Montecarlo y Basilea en 2002 y luego en el Abierto de Australia, Cincinnati y Abierto de Estados Unidos en 2003, esta última en la que sí apretó a Federer duramente.
Nadal tendrá que esperar para convertirse en el quinto jugador español que dispute una final del Masters, después de Manuel Orantes -campeón- en Houston en 1976, del duelo por el título entre Alex Corretja -campeón- y Carlos Moyá en Hannover en 1998 y de la última, perdida por Juan Carlos Ferrero ante el australiano Lleyton Hewitt, en Shanghai en 2003.
Al ceder contra Federer, Nadal también dejó escapar un nuevo apunte biográfico en su palmarés: ser el segundo novato en el Masters que alcanza la final, desde que lo hiciera el francés Sebastien Grosjean en Sydney en 2001 ante Hewitt. El galo era el único que lo había logrado hasta el momento, pero Blake sí que no desaprovechó la oportunidad para imitarlo.
El final de temporada dio un vuelco significativo. Si en Dubai Rafael Nadal abrió la racha de cuatro victorias sobre Federer en finales (Montecarlo, Roma y Roland Garros), la continuación, por lógica técnica, ha correspondido al suizo, con triunfos en la de Wimbledon y en las semifinales de Shanghai. Total, 6-3 para Nadal en el general de duelos y 4-2 en esta sesión.
La ventaja española podría haberse incrementado, si en la primera semifinal en el Qi Zhong Stadium, Nadal hubiera dado el giro definitivo al partido, en el quinto juego del segundo set. Como él acostumbra, hubiera provocado el pánico en Federer, de haberle arrebatado su servicio.
Curiosidades del genial jugador suizo, cuando se ve contra las cuerdas, como le sucedió contra Andy Roddick en la primera fase, a quien levantó tres bolas de partido. El número uno del mundo suelta más el brazo, incluso más que cuando va ganando y ahí se ve su raza de campeón.
Federer comenzó arrollador, no obstante. Con un arranque de esos que apabullan a cualquier rival y con una efectividad casi galáctica. Así, sus tres saques directos en el primer juego de partido sirvieron para dejar en claro sus intenciones. Quería golpear duro la moral de español desde los inicios y noquearle cuanto antes, para que Nadal no pusiera en práctica su conocida y eléctrica reacción.
El suizo lo consiguió a medias, porque dispuso de dos bolas para ponerse 4-0, lo que hubiera sido un golpe casi demoledor. No lo logró, porque el de Manacor sabe de sobra como jugarle al helvético. No se arruga y, aunque se vio dominado por 5-2, realizó dos juegos espectaculares, que ganó en blanco, para intimidar al suizo 5-4. No obstante, Nadal no pudo continuar con ese arranque vital y cedió el servicio a continuación, para entregar el set en un intercambio de 27 golpes, que al final cayó del lado de Federer.El español resistía como podía ante el mejor Federer de la historia, como él mismo se había descrito a su llegada a Shanghai, donde el pasado año fue derrotado en la final por el argentino David Nalbandian.
Este 'precalentamiento' sirvió para animar a Nadal, quien no se dejó intimidar por el espectacular despliegue del suizo en el primer set. El de Manacor disfrutó de un punto de ruptura en el quinto juego, pero lo dejó escapar y ahí se acabaron ya sus oportunidades.
Los últimos juegos del encuentro fueron los más apasionados, con los 15.000 espectadores del Qi Zhong Stadium prendados del duelo. Nadal, sin poder colocar su primer saque, salvó dos bolas de partido en el décimo game y parecía capaz de alcanzar el desempate, pero en el duodécimo reapareció de nuevo un genial Federer, con un formidable revés. Y el tercer 'match point' fue esta vez suficiente.
Así, el suizo se mantiene este año invicto en la Copa Masters y, si mañana gana en la final, se llevará un total de 1.520.000 dólares y sumará su duodécimo título esta temporada, para terminar por tercer año consecutivo ganando al menos 11 títulos, lejos aún del record del argentino Guillermo Vilas, con 16 en 1977, pero con un total de 45, sobrepasando al austríaco Thomas Muster y a dos del australiano Rod Laver.
Blake fue el último jugador en lograr su plaza para la Copa Masters de Shanghai, pero supo aprovechar al máximo esta oportunidad y el domingo retará a Federer, a quien desafió al máximo en su último enfrentamiento en cuartos de final de Flushing Meadows este año por 7-6, 6-0, 6-7 y 6-4.
El estadounidense se despegó de Nalbandian a partir del décimo juego del primer set, cuando confirmó su segundo punto, para hacerse con este parcial. El argentino había salvado el primero con una genialidad, pero luego el resto de Blake, terrorífico en ese aspecto, le dejó inmóvil sobre la pista.
El jugador neoyorquino se hizo en total con seis juegos consecutivos, para colocarse con 4-0 y luego 5-1 y servicio. Nalbandian tuvo una bola de ruptura en ese juego, pero Blake la anuló para apuntarse su saque y una emotiva victoria.

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