Sin brillar, pero en semis
La rusa María Sharapova, primera favorita, avanzó a las semifinales del Abierto de Australia, donde enfrentará a la belga Kim Clijsters.

MELBOURNE (ESPN) - Aunque sin jugar bien, la rusa María Sharapova, primera favorita, avanzó por tercer año consecutivo a las semifinales del Abierto de Australia, donde enfrentará a la belga Kim Clijsters.
Sharapova derrotó a su joven compatriota Anna Chakvetadze, 12ª cabeza de serie, por 7-6 (7-5) y 7-5, pero su juego dejó un mar de dudas.
Por su parte, Clijsters, cuarta preclasificada, logró llegar a estar entre las cuatro mejores de Melbourne por quinta vez, al vencer a la suiza Martina Hingis (6ª) por 3-6, 6-4 y 6-3.
La otra semifinal enfrentará a la estadounidense Serena Williams y a la checa Nicole Vaidisova (10ª), clasificadas desde el martes.
MAS ACTITUD QUE TENIS
Sin hacer su mejor juego, con una falta de solidez evidente y demasiados fallos, Sharapova, quien ya recuperó el primer lugar del ranking de la WTA, logró sacar el partido adelante, en su tercera victoria sobre Chakvetadze.
Sharapova cometió 41 errores no forzados, demasiados para la que el lunes volverá a ser la número uno del mundo, tras la eliminación de la francesa Amelie Mauresmo y la rusa Svetlana Kuznetsova. Con un juego especulativo, sin control y sólo amparado en sus 32 golpes ganadores, la campeona del Abierto de Estados Unidos mostró una imagen que dista de ser la apropiada para ser considerada como única favorita.
"Ha sido un partido muy duro, muy difícil, sobre todo en los intercambios", manifestó Sharapova. "Durante todo el encuentro he tenido altos y bajos y felizmente he podido resolverlo con una ruptura en el último juego. Pero ahora sé que los próximos serán aún más complicados", agregó.
El fervor del público, volcado siempre con Misha, la ayudó en demasía. Sharapova siempre contó que Melbourne es uno de sus lugares favoritos, donde recibe mayor apoyo de la afición y quizás es eso lo que la motive para sacar partidos tan extraños como éste ante su ascendente compatriota.
La rusa terminó el partido como acostumbra, con tres besos divididos a las tribunas y otro más al cielo, como dando gracias por la ayuda recibida.
Chakvetadze tuvo el primer set en su mano cuando rompió dos veces el saque de su rival y sacó para ganarlo con 6-5, tras ventaja de 4-2 y el servicio, pero su inocencia en partidos de este nivel le hizo desperdiciar esta oportunidad y luego cedió por 7-5 en el desempate.
Con problemas en el hombro derecho de Anna y en el tobillo izquierdo de María, el partido se convirtió en patético y ambas se equivocaron bastante. Chakvetazde se llevó la palma en ese aspecto, al cometer una ridícula doble falta en el décimo, una premonición de su derrota final.
Sharapova tuvo dos match-points más en el duodécimo game y resolvió el duelo en 2 horas 14 minutos, cuando Chakvetadze dejó en la red un tiro de revés. "Fue muy difícil. Siento que no hubo puntos fáciles", dijo Sharapova. "Tuve que trabajar siempre", remató.
SABE COMO GANARLE
En su último trayecto como profesional, pues ya anunció que quiere contraer matrimonio a mitad de año con el jugador estadounidense de básquetbol Bryan Lynch y retirarse, Clijsters está realizando uno de los mejores comienzos de temporada de su corta carrera.

En su ánimo figura dedicarse a Lynch, cuidar sus perros y preparar su boda oficial en Bélgica y después en Nueva Jersey. Los niños vendrían después. Pero ha sido comunicar esa decisión para que la antigua novia del australiano Lleyton Hewitt explotara de nuevo.
En el noveno partido contra su amiga Hingis, Clijsters no desesperó a pesar de perder el primer set ante el empuje de la suiza. Luego, poco a poco, la belga se fue haciendo con el partido gracias a su mejor físico para ganar los dos siguientes en un gran duelo.
La batalla significó el segundo enfrentamiento del torneo entre dos jugadoras que han ocupado el puesto de número uno del mundo y que han hecho final en Melbourne. En el duelo pasado, en 2006, Clijsters se impuso por 6-3, 2-6 y 6-4, también en cuartos de final.
Clijsters fue finalista en 2004, mientras que Hingis ocupó la final durante seis años seguidos, desde 1997 hasta 2002, capturando los títulos en los primeros tres años y siendo subcampeona en los siguientes.
Hingis y Clijsters habían estado haciendo apuestas durante sus partidos anteriores, por ver quién acababa antes sus encuentros. El clima de cordialidad entre ambas se había establecido con el nuevo paralelismo en sus vidas, pues también Hingis anunció que se casará este año con el checo Radek Stepanek, aunque en su caso, continuará jugando.
"Realmente no estaba viendo la pelota, lo único que podía hacer era trabajar en cada punto para tratar de cambiar el rumbo del partido", admitió Clijsters, quien cometió 62 errores y perdió su servicio cinco veces. "Yo sabía que este partido sería difícil. Pudo haber sido mi último encuentro aquí, así que me alegra el tener al menos uno más", agregó.
"Definitivamente, ésta es la derrota más decepcionante que sufrí contra ella", aseguró Hingis, quien lleva foja de 0-4 ante Clijsters desde que volvió y de 4-5 en la historia. "Sentí que la tenía a mi merced, pero permití que se recuperara. Algunas jugadoras no habrían reaccionado, pero ella sí lo hizo. Es aguerrida", aclaró.

Arquitectura y Diseño

MELBOURNE (ESPN) - Aunque sin jugar bien, la rusa María Sharapova, primera favorita, avanzó por tercer año consecutivo a las semifinales del Abierto de Australia, donde enfrentará a la belga Kim Clijsters.
Sharapova derrotó a su joven compatriota Anna Chakvetadze, 12ª cabeza de serie, por 7-6 (7-5) y 7-5, pero su juego dejó un mar de dudas.
Por su parte, Clijsters, cuarta preclasificada, logró llegar a estar entre las cuatro mejores de Melbourne por quinta vez, al vencer a la suiza Martina Hingis (6ª) por 3-6, 6-4 y 6-3.
La otra semifinal enfrentará a la estadounidense Serena Williams y a la checa Nicole Vaidisova (10ª), clasificadas desde el martes.
MAS ACTITUD QUE TENIS
Sin hacer su mejor juego, con una falta de solidez evidente y demasiados fallos, Sharapova, quien ya recuperó el primer lugar del ranking de la WTA, logró sacar el partido adelante, en su tercera victoria sobre Chakvetadze.Sharapova cometió 41 errores no forzados, demasiados para la que el lunes volverá a ser la número uno del mundo, tras la eliminación de la francesa Amelie Mauresmo y la rusa Svetlana Kuznetsova. Con un juego especulativo, sin control y sólo amparado en sus 32 golpes ganadores, la campeona del Abierto de Estados Unidos mostró una imagen que dista de ser la apropiada para ser considerada como única favorita.
"Ha sido un partido muy duro, muy difícil, sobre todo en los intercambios", manifestó Sharapova. "Durante todo el encuentro he tenido altos y bajos y felizmente he podido resolverlo con una ruptura en el último juego. Pero ahora sé que los próximos serán aún más complicados", agregó.
El fervor del público, volcado siempre con Misha, la ayudó en demasía. Sharapova siempre contó que Melbourne es uno de sus lugares favoritos, donde recibe mayor apoyo de la afición y quizás es eso lo que la motive para sacar partidos tan extraños como éste ante su ascendente compatriota.
La rusa terminó el partido como acostumbra, con tres besos divididos a las tribunas y otro más al cielo, como dando gracias por la ayuda recibida.
Chakvetadze tuvo el primer set en su mano cuando rompió dos veces el saque de su rival y sacó para ganarlo con 6-5, tras ventaja de 4-2 y el servicio, pero su inocencia en partidos de este nivel le hizo desperdiciar esta oportunidad y luego cedió por 7-5 en el desempate.
Con problemas en el hombro derecho de Anna y en el tobillo izquierdo de María, el partido se convirtió en patético y ambas se equivocaron bastante. Chakvetazde se llevó la palma en ese aspecto, al cometer una ridícula doble falta en el décimo, una premonición de su derrota final.
Sharapova tuvo dos match-points más en el duodécimo game y resolvió el duelo en 2 horas 14 minutos, cuando Chakvetadze dejó en la red un tiro de revés. "Fue muy difícil. Siento que no hubo puntos fáciles", dijo Sharapova. "Tuve que trabajar siempre", remató.
SABE COMO GANARLE
En su último trayecto como profesional, pues ya anunció que quiere contraer matrimonio a mitad de año con el jugador estadounidense de básquetbol Bryan Lynch y retirarse, Clijsters está realizando uno de los mejores comienzos de temporada de su corta carrera.

En su ánimo figura dedicarse a Lynch, cuidar sus perros y preparar su boda oficial en Bélgica y después en Nueva Jersey. Los niños vendrían después. Pero ha sido comunicar esa decisión para que la antigua novia del australiano Lleyton Hewitt explotara de nuevo.
En el noveno partido contra su amiga Hingis, Clijsters no desesperó a pesar de perder el primer set ante el empuje de la suiza. Luego, poco a poco, la belga se fue haciendo con el partido gracias a su mejor físico para ganar los dos siguientes en un gran duelo.
La batalla significó el segundo enfrentamiento del torneo entre dos jugadoras que han ocupado el puesto de número uno del mundo y que han hecho final en Melbourne. En el duelo pasado, en 2006, Clijsters se impuso por 6-3, 2-6 y 6-4, también en cuartos de final.
Clijsters fue finalista en 2004, mientras que Hingis ocupó la final durante seis años seguidos, desde 1997 hasta 2002, capturando los títulos en los primeros tres años y siendo subcampeona en los siguientes.
Hingis y Clijsters habían estado haciendo apuestas durante sus partidos anteriores, por ver quién acababa antes sus encuentros. El clima de cordialidad entre ambas se había establecido con el nuevo paralelismo en sus vidas, pues también Hingis anunció que se casará este año con el checo Radek Stepanek, aunque en su caso, continuará jugando.
"Realmente no estaba viendo la pelota, lo único que podía hacer era trabajar en cada punto para tratar de cambiar el rumbo del partido", admitió Clijsters, quien cometió 62 errores y perdió su servicio cinco veces. "Yo sabía que este partido sería difícil. Pudo haber sido mi último encuentro aquí, así que me alegra el tener al menos uno más", agregó.
"Definitivamente, ésta es la derrota más decepcionante que sufrí contra ella", aseguró Hingis, quien lleva foja de 0-4 ante Clijsters desde que volvió y de 4-5 en la historia. "Sentí que la tenía a mi merced, pero permití que se recuperara. Algunas jugadoras no habrían reaccionado, pero ella sí lo hizo. Es aguerrida", aclaró.

Arquitectura y Diseño

0 Comments:
Post a Comment
<< Home